Hipersexualidad, una forma de violencia de género hacia las niñas.


Desde pequeños, desde bebés somos seres sexuados, la hipersexualizacion tiene que ver con adquitrir conocimientos como experimentar sensaciones que no están de acuerdo a sus etapas de desarrollo. 
La sexualidad infantil es un hecho en estos tiempos, esto está considerado como normal. Lo que no lo es tanto, es la hipersexualización social que en una determinada sociedad como la nuestra, por ejemplo, se hace de los menores, especialmente de las niñas.
Las niñas son las más perjudicadas, por la vulnerabilidad a las que las expone el propio género. No se puede generalizar claro está, pero desde los medios (realities de reinas de belleza, niñas que dejan de estudiar por ser modelos, etc.) se pueden ver ejemplos de este tipo de  casos.
Un tratamiento sexual, en el mejor de los casos, donde se las trata como adultas en la forma de vestirse, pintarse, moverse, adoptar posturas, etc. Son vistas como niñas seductoras y objeto de seducción.
El problema llega hasta la primera infancia y se hace alarmante en la adolescencia.

Esta situación fomenta, aunque nunca justifique, que algunos varones, adolescentes, jóvenes y adultos las consideren seductoras a las niñas y aumenten la probabilidad de interesarse sexualmente por ellas. No es la causa de los abusos sexuales, mucho más compleja, que siempre está en el agresor.

Pero aun así, resulta más prudente que las menores no representen papeles que, aunque sean normales en adultas, resultan inadecuadas a su edad. 

Este fenómeno social es fruto de la evolución de una sociedad que cada vez es más individualista, que juega con los estereotipos que separan y alimentan los comportamientos, pero también con la audiencia joven como un objeto fácil de manipular a nivel de consumo.

Internet es también un arma de doble filo. Las sugerencias de búsqueda de Google cuando introduces las palabras -la niña más-, frente a las sugerencias de -el niño más-.

En ambos casos aparecen cualidades físicas, pero en las niñas las búsquedas relacionadas con su belleza o su imagen física son mucho mayores, con un mayor empleo a sinónimos. Solo encontramos un atributo referido a su inteligencia, mientras que en el caso de los niños la variedad de cualidades es mayor y se introducen términos como fuerte, listo, rico o rápido.

 

Las niñas van asumiendo con naturalidad perversa su condición de objetos sexuales. Así, se desarrollan mujeres frágiles, extremadamente vulnerables, inmersas en una batalla constante consigo mismas, de la cual es imposible que salgan victoriosas.

Solemos responsabilizar del problema a la publicidad, la industria de la moda y los juguetes, el cine y la televisión;  Es cierto que los medios de comunicación tienen un papel fundamental en la difusión de estereotipos dañinos

Es fundamental que las madres sean conscientes de que ellas son el principal modelo femenino de sus hijas y que si ellas se liberan del patrón de hipersexualización, estarán liberando también a sus hijas.

FUENTES:
  • https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-hipersexualidad-infantil-preservemos-ninez-nuestros-hijos-201711071959_noticia.html
  • https://www.lavanguardia.com/vida/20190331/461358295063/ninas-redes-sociales.html
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