¿Puede alguien literalmente morir de amor?.


“La perfección del amor es morir por amor”.

-Denis de Rougemont-.

El amor es uno de los sentimientos más fuertes y complicados que existen en el mundo. Los lazos afectivos que pueden establecerse con la persona amada puede incluso cambiar todos aquellos principios que habíamos creído que teníamos firmes durante nuestra vida, hasta llevarnos a hacer cosas que nunca imaginábamos.

Pero, ¿Qué pasa si esa persona a la que hemos entregado nuestro corazón nos deja o fallece? ¿Qué ocurre si nos sentimos morir de amor?

Conocemos muchas historias sobre parejas que mueren con pocos días de diferencia. En su mayoría suelen ser personas mayores y se suele asociar esta muerte con un sentimiento de amor poderoso.

Aunque en otros casos también se cree que la fuerte dependencia del uno por el otro les hace sumirse en un estado de depresión, en el que dejar de comer y cuidarse provoca el terrible final.

Pero, ¿se puede morir de amor? ¿Hay alguna explicación científica para esto?

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Morir de amor, ¿es viable?

En la década de 1970, biólogos y veterinarios descubrieron que muchas especies de animales sufrían daño en el corazón si tenían una emoción muy intensa. A este padecimiento lo llamaron “miopatía de la captura” y se desarrolla así: cuando un animal se da cuenta de que es perseguido y siente que su vida corre peligro, la adrenalina comienza a llenar su torrente sanguíneo, de tal forma que se convierte en una especie de veneno que afecta a todos los músculos, en especial al corazón, lo cual deriva de un ataque cardiaco.

Y si todo esto le pasa a las demás especies, ¿por qué no a la humana?. 

Diversas investigaciones indican que también el ser humano es susceptible a enfermar del corazón al recibir un impacto emocional. Por ejemplo el 17 de enero de 1994, cuando se produjo uno de los terremotos más intensos en la ciudad de Los Ángeles, se reportaron más muertes por ataques cardíacos que en un día común y corriente. Asimismo, se han detectado casos de personas que, sin tener antecedentes ni señal alguna de enfermedades del corazón, sufren un ataque tras recibir una mala noticia. Tal parece que, en efecto, no es tan difícil romper un corazón.

¿Existirán fármacos capaces de curar una dolencia de este tipo? 

Eso pensamos cuando alguien nos dice que tiene roto el corazón. Sin embargo, los estudios científicos parecen demostrar que en efecto, una emoción intensa sí puede dañar nuestro organismo, en específico, nuestro músculo cardiaco.

“El amor no tiene cura, pero es el remedio más eficaz para todos los males”, con esa frase el cantautor y poeta Leonard Cohen nos deja en claro la importancia de ese sentimiento que todos, o al menos casi todos, anhelamos llegar a sentir en el Día de San Valentín, donde las ventas de chocolates, rosas y preservativos se dispara mientras parejitas de todo el mundo se juran amor eterno, pero ¿por qué lo celebramos cada 14 de febrero?

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No obstante, aún no existen evidencias científicas claras de que se pueda morir de amor, y hasta el momento todo parece relacionado con los malos hábitos de vida que se siguen después de la muerte del ser amado, o con el empeoramiento de una enfermedad ya existente causado por la tristeza y la ansiedad que generan la pérdida del ser amado.

Con lo cual, la clave de todo parece estar más en cómo se sobrelleva el duelo, que en el propio dolor de la pérdida. Pero habrá que esperar y ver qué dicen futuros estudios para darle una repuesta más rotunda a esta pregunta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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FUENTES:

  • https://okdiario.com/curiosidades/morir-amor-980366
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