¿Sin regalos no hay amor?


En estos días fui al centro de la ciudad y pude observar una cantidad desmedida de puestos enfocados al 14 de febrero, pero bueno no es nada nuevo es lo normal de todos los años.

Y es que la verdad se siente bien regalar algo a las personas que queremos, algo que sabemos los hará felices o les recordará a nuestra persona cada que lo vean, no hay nada de malo en ello.

Lo que debemos es ser concientes sobre que tanto realmente queremos regalar o si ha sido una idea impuesta sobre el amor y sus demostraciones.

Y me refiero a que en la cultura se nos ha dicho y educado de manera en que los bienes materiales son el único modo de expresar nuestros sentimientos sobre alguien, esto por medio de regalos varios.

Seamos sinceros apenas estamos dejando atrás el bombardeo de anuncios sobre juguetes por el día de reyes y ya tenemos Kisses, Ferrero y bastones de m&m’s por doquier, los supermercados ofertan peluches ridículamente grandes y caros, las flores elevan su precio al cielo y los chocolates aumentan hasta un 50% su venta en tierras mexicanas.

No es de extrañar entonces que muchos de nosotros creamos que el medio perfecto para expresar el cariño es por medio de los regalos materiales. Pero tenemos que pararnos a reflexionar si el gasto vale la pena a manera longitudinal.

El 14 de febrero es la encarnación misma del consumismo emocional, de esa culpa que siente si evitas ser parte de esta celebración masiva, se teme a la reacción del ser querido al no ser tratado como el resto de la población y peor aún sino se le hace su regalo puede desencadenar en un problema de pareja grave.

Pero, realmente¿qué pasa si no regalamos algo en el 14 de febrero? La respuesta es NADA, realmente hay millones de razones para no regalar algo, pero más allá de la culpa de no alinearse a la celebración no hay mayor consecuencia.

Algunos tips para ver si realmente quieres regalar algo a la persona o estás siendo víctima del consumismo emocional puedes ser los siguientes:

  1. Compro esto porque quiero hacerlo o porque tengo que hacerlo.
  2. Puedo sustituir este regalo por algo parecido y más económico.
  3. ¿Si decido no regalar nada, qué podría pasar?
  4. ¿Realmente lastimo a alguien si no le regalo nada?
  5. Haz un acuerdo para evitar cargar de importancia el 14 de febrero y mejor realizar demostraciones de amor todo el tiempo y no necesariamente materiales.

Recuerda que más allá de un regalo el amor se demuestra con acciones.

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