Feminismo y Homosexualidad fuera del clóset.


… Me reconozco feminista liberal, quizá por haber sentido desde mi condición homosexual una similitud con las mujeres que a diferencia del hombre heterosexual regidos por una supuesta superioridad natural han protagonizado las decisiones sociales, políticas y culturales existentes.

Dejándonos al resto en un espacio reducido de posibilidades de desarrollo o alejados de los privilegios heredados por no ser como ellos y donde pareciera que las únicas actividades otorgadas son las derivadas desde la fragilidad.

Esta desigualdad frente a la heteronormatividad me hace unirme a las filas feministas con el fin de atacar en conjunto la exclusión. hacia una igualdad absoluta de derechos reales. Donde el hombre heterosexual no sea el único quien determine la norma.

En la actualidad se habla de respeto a los derechos fundamentales entre hombres y mujeres, pero a pesar de que existe una mayor conciencia aún permanecen situaciones altamente patriarcales. Donde el estereotipo masculino tradicional encasilla al hombre dentro de la responsabilidad de las decisiones importantes. A pesar que el discurso de roles paulatinamente va cambiando entre lo femenino y lo masculino.

MISOGINIA Y HOMOFOBIA son palabras que pertenecen ya al dominio público, donde la mayoría estamos convencidos que estas prácticas atacan directamente a la igualdad humana. Pero aún hay mucho por transformar para que estas palabras dejen de ser parte de la conducta cotidiana.

Si queremos sociedad justas e igualitarias bajo ninguna circunstancia puede haber ciudadanos de segunda clase.

Dicho lo anterior encuentro una empatía con los movimientos feministas liberales donde reivindico igual que ellas, el derecho sobre mi cuerpo, mi intelecto, mis capacidades, mi sexualidad, mi libertad sin estar sometido a roles preestablecidos que determinen lo que tengo y debo hacer a partir de mi genero.

No intento con mis opiniones culpar a los hombres heterosexuales sino todo lo contrario, lo que nos toca es reflexionar sobre la igualdad de genero que por consecuencia ayuda a mejorar la definición de masculinidad, alejándonos del estereotipo machista con interioridad en todos y todas.

La heteronormatividad no comprende la equidad por eso es necesario deconstriurnos al respecto para aproximarnos a una mejor convivencia. Es decir, un hombre con personalidad frágil  no lo convierte en mujer y tampoco una mujer empoderada es menos o más mujer. Mientras más diversos biológicamente nos reconozcamos estaremos siendo beneficiados de lo mismo pero lo más importante nos permitirá vivir en sociedades más respetuosas.

Empecemos a escribir la historia  entre todxs, no como la conocemos contada por hombres blancos desde el cómodo poder. Donde nadie sea inferior o superior a partir del genero, raza, color, religión o  preferencia, esto ayudara a tirar la semilla para detener en parte la violencia actual. Es momento de ver más nuestras similitudes antes que nuestras diferencias.

Por lo mismo seguiré levantando el puño atado a un pañuelo verde como símbolo para abolir sistemáticamente cualquier brote de opresión del sector dominante. Ser homosexual o mujer no nos coloca dentro de la categoría del sexo débil y mucho menos en locas histéricas, hagamos entre todxs reflexión y autoconciencia.

           “Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie”

                                                                                             EMILY DICKINSON Poeta estadounidense

                                                                         

 

 

                                  Fernando In-Morales

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