La cultura de la perfección y el desperdicio de alimentos.


Es momento de decirlo, lo estamos llevando demasiado lejos.

Parece ser que en estos tiempos todo debe ser bello, sin errores ni imperfecciones, perfectamente simétrico, agradable a la vista o peor aún como se dice últimamente “instagrameable” y esto no solo aplica para casas, autos, ropa, personas o hasta mascotas, esto aplica tristemente en los alimentos y no me refiero al típico platillo que tu amiga o amigo más esnobista sube a sus historias cada que tiene la menor oportunidad, me refiero a la fruta y verdura en sí misma.

 

 

Los expertos en la industria alimentaria han llamado a esta práctica discriminación de alimentos, pero ¿qué es y por qué es un fenómeno para preocuparnos?

 

Bien, comportémonos como agricultores vayamos al grano, la discriminación a los alimentos es cuando excluimos las piezas que tienen deformidades o imperfecciones, este fenómeno sucede principal y mayoritariamente en frutas y verduras, seamos sinceros ¿cuántos de nosotros no excluimos de nuestro “mandado” la manzana con un chipote, el jitomate raro, la guayaba con forma de la cabeza de la Tía Eduviges, entre otras imperfecciones?

 

Pero olvidamos que al hacer esto somos gran parte del problema del desperdicio alimentario en nuestro continente del total frutas y verduras que se producen en Latinoamérica, se estima que hasta el 54 % es desperdiciado simplemente por imperfecciones, lo que quiere decir que más de la mitad nunca serán consumidas y lo peor que serán desperdiciadas. 

 

Las razones para discriminar alimentos son varias

 

DEFORMACIONES

Sucede cuando algunas frutas y verduras nacen con algún atributo físico que las hace diferentes al resto, por ello, llegamos a catalogarlos como “feos” o de “mala calidad”, sin embargo, estas deformidades no tienen nada que ver con el sabor o frescura de las mismas.

DESPROPORCIONES

El calibre en la industria alimentaria refiere a un estándar de peso y tamaño por cada pieza de fruta y verdura, cuando esta es más pequeña o más grande es desechada y no llega al consumidor.

PIEL DISTINTA

Las frutas y verduras pueden presentar diferencias en su apariencia aún siendo de la misma variedad y presentado condiciones óptimas, sin embargo, estamos acostumbrados a que las piezas deben verse lisas, uniformes, incluso brillosas. Pero eso no siempre son señales de que sean los únicos alimentos que debamos comer.

MADUREZ

Solemos escoger frutas y verduras muy jóvenes y solemos olvidar que muchas de estas presentan atributos de mejora en cuanto a sabor y consistencia en un ciclo de vida más cercano al final, no aplica en todos los casos, pero si en bastantes.

 

 

Debemos tomar conciencia del grave problema que representa la discriminación de alimentos pues sus consecuencias son escalofriantes, solamente en México se desperdician 53 toneladas de comida cada minuto, es una cantidad alarmante.

Previous Zamarripa se esconde de colectivo de buscadores
Next El algoritmo manda.

No Comment

Deja un comentario